Balcánica

Subí a la terraza del hostal y estaba ella con un amigo.

A ella no le preste la más mínima atención. o eso quería creer.

Vaya como cambian las cosas.

No olvidaré ese roce..

No debí ponerme detrás de ella.

Inmediatamente ella lo sintió.

En los balcones, muchos fumadores jóvenes.

Mientras yo buscaba la manera de escondernos dentro.

Encontré una puerta que nos posicionó al lado de una maquina dispensadora no se de que.

El hecho fue que nos consumimos.

Esa misma madrugada, como olvidar su silueta desnuda en el espejo.

Las curvas de sus cabellos me tenían mareado.

Cuando la luna la iluminó, siendo mi cómplice, sonreí.

Esa noche no pude dormir.

Su piel era demasiado suave para mi.

Mis manos reposaron sobre ella, sabiendo que era la última vez.

Solo recuerdo mi lenta respiración junto a ella mientras dormía.

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